Vale la pena escribir si nadie te lee

Para escribir
Foto: por Encespaico

Hoy he ido a una pequeña jornada de la TinetAgora que giraba sobre el fenómeno de la escritura en la era de Internet. Sin entrar en detalles de lo que se ha hablado allí, he de decir que ha habido una afirmación que ha captado mi atención “Vale la pena escribir si nadie te lee”.

He de decir que este blog, que originalmente lo tenía hospedado en Wordpress, y que ya hace más de un año esta bajo Blogger (y por tanto en total posee varios años de vida), en la actualidad según Feedburner tiene 10 personas suscritas a su RSS, es decir una auténtica tontería respecto a los grandes números de bloggers famosos. Incluso yo con mi blog que le dedico más tiempo (www.elmaky.com) supera con creces esta ridícula cantidad de seguidores de este blog. Que conste que no menosprecio a los 10 seguidores, ni mucho menos, lo agradezco, simplemente digo que tengo pocos.

Por tanto yo estaría dentro de ese segmento de que nadie o casi nadie me escucha, y por tanto, ¿a mi me vale la pena escribir? La respuesta es muy sencilla, es un rotundo si, porque yo no tengo un blog personal para ser famoso, yo no tengo un blog personal para encabezar el ranking de bloggers de este país, no tengo un blog personal para que me alaben centenares de personas, simplemente tengo un blog, porque de vez en cuando me gusta contar cosas, así de sencillo, escribo como algunos dirían como terapia personal, aunque como resultado nadie me escuche.

Soy consciente que mis anécdotas o quehaceres íntimos, les interesa a muy pocos, pero no por eso dejaré de hacerlo mientras pueda. Llamarlo terapia, vía de escape, o simple hobby, la cuestión es que a mi, sí me vale la pena escribir aunque nadie me lea.

La web 2.0 es real, no virtual

Redes sociales

Iba a escribir un artículo en la página que gestiono sobre Facebook (FBCAT), sobre el programa de TV3 de ayer sobre las redes sociales, cuando al final he decidido no hacerlo, y escribir unas pequeñas reflexiones en este blog mío personal casi olvidado, porque quiero hacerlo como Francesc Pérez, y no como usuario de una red social.

La web 2.0 da para muchas ideas, reflexiones y comentarios, pero ayer en la hora y media de programa solo dieron vueltas a los típicos y tópicos de Internet: privacidad y seguridad, no digo que no sea importante, pero el debate empieza al menos a mi a cansarme un poco, para después ir a parar a otro tema, la gente entra a estos sitios para ligar. De haberlos haylos, pero reducir toda la web 2.0 a ese concepto, es simplificar la realidad.

Facebook, red social sobre la que se baso gran parte del debate, y por extensión, cualquier otra red, es algo más que todo eso, es compartir, interactuar con usuarios que de otra forma sería complicado hacerlo. Sí, tengo una teoría, internet aproxima a las personas, y no al contrario como algunos nos quieren hacer ver.

Pero lo que realmente me tiene cansado, es la continua separación de la vida que ejercemos en las calles de nuestras ciudades, con la vida que llevamos en la red. Sí, a una la llaman la vida real, y a la otra, la vida virtual. Es decir, este blog no es real, entonces, ¿que es mentira?, y por extensión, ¿lo es cualquier cosa que hago en la red?. No sé a vosotros, pero empieza a parecerme un discurso antiguo, o a caso:

- No son reales las personas que he conocido gracias a las nuevas tecnologías.
- No son reales mis risas (incluso lloros) que me han producido conversaciones a través de mensajería instantánea.
- No son reales las alegrías que te llenan el cuerpo cuando alguien dice, oye pues no está mal tu web.
- No son reales los sentimientos que te produce una fotografía o video visto en Internet.
- Al fin y al cabo, ¿no es real MI VIDA 2.0?

Y así podría poner muchos ejemplos, por lo que por favor dejar de tratar a Internet como algo ficticio, la Web 2.0 es real, y ha venido para quedarse, y no para ser una moda pasajera.

Me gusta ejercer de anfitrión

Cena para muchos

Una de las cosas que me más me gustan, y que no suelo realizar demasiado, es la de ejercer de anfitrión. Sí, me gusta invitar a la gente a mi casa y realizar comidas o cenas. Durante las pasadas semanas (vacaciones incluidas) he podido realizar dos cenas con amigos. Mi piso es pequeño por lo que las cenas las tengo de ir dosificando, sobretodo en cantidad de invitados, porque sino seguro que haría cenas de decenas de amigos, aunque luego la casa quedé echa un desastre total, un daño colateral que soy capaz de asumir.

Aunque no soy cocinero, me gusta dedicar, aún que sea un ratillo, a hacer algo con la comida, que no se diga que sólo invito a pre-cocinados, o carne para pasar por la plancha. En esta ocasión he experimentado con el libro de El Cocinero fiel, y he de decir que la tortilla sin huevo, plato que escogí en ambas cenas como plato estrella, resulto al menos a mi parecer bueno, aunque quien me conoce sabe que yo me lo como todo.

Lo de anfitrión no suele quedarse en casa, sino que a veces he tenido amigos de fuera de la ciudad a pasar alguna noche en mi casa, aquí que el piso sea pequeño toma principal relevancia, ya que dormir en un sofá no es lo mejor para el cuerpo humano. Me gusta que amigos de fuera vengan a visitarme, y hacer de guía de Tarragona, y aunque no lo he ejercitado mucho todo sea dicho, ya que evidentemente no voy poniendo un anuncio en el diario para que venga todo el mundo, me alegra que amigos que no puedo ver muy a menudo, vengan a visitarme.

Ya estoy pensando en la próxima cena que haré, y que plato sufrirán mis víctimas culinarias.

Cambiar el pasado

Hay gente que no entiendo, pero en especial no entiendo a aquellas personas que cuando sale el tema de “¿cambiarías algo de lo que has realizado en el pasado?”, y va y te contestan con un rotundo No!, vamos a ver alma de cántaro, es para decirle, estas satisfecho con el 100% de las acciones que has realizado en tu vida, o sea que eres una persona que lleva la perfección en sí.

Yo no me avergüenzo en decir que si hubiera sabido como me han ido algunas cosas en esta vida, hubiera tomado otra decisión. Simplemente como cualquier persona de este planeta en ocasiones me he equivocado, si lo reconozco publica y abiertamente, me he equivocado en esta vida. No soy ni de lejos un hombre perfecto y no, no estoy de acuerdo con la totalidad de las decisiones que he tomado, y no por eso creo que al decirlo me haga ser menos humano de lo que soy.

Soy un hombre impulsivo y eso a veces te hace tomar decisiones en caliente, o por decirlo suavemente de forma más irracional, y eso a veces agudiza en que me equivoque constantemente, pero al final y al cabo la tomo porque es lo que deseo, o me apetece en ese momento. Y es aquí donde viene el kit de la cuestión, una cosa es decir, “me arrepiento de algunas decisiones” y otra muy diferente es que el pasado no se puede cambiar. Es aquí supongo donde la gente por comodidad dice aquello de “yo no cambiaría nada de mi pasado”, porque al ser consciente que eso es imposible, a no ser que descubramos algún agujero temporal, cosa que dudo bastante de su existencia, lo fácil es decir, yo no cambio nada y punto, pero no es la verdad, porque no me entra en la cabeza que una persona este satisfecho con todo lo realizado en esta vida.

Yo seguiré acertando y fracasando, y espero poder hacerlo durante mucho más tiempo, porque al fin y al cabo el camino de la vida se compone de eso, de decisiones que vas tomando en el momento, a veces con éxito y a veces con poca fortuna.

Cambios de look


He de reconocer que soy de las personas que suelo cambiar de opinión a menudo, aunque quizás mas bien diría que soy impulsivo, y cuando recapacitó suelo cambiar el punto de vista de las cosas. Esta cualidad interna la suelo llevar también a mi aspecto exterior, me gusta cambiar a menudo de imagen, ya que me suelo cansar muy rápidamente de mi apariencia física.

Los cambios más habituales que suelo realizar tienen que ver con el pelo de mi cara, es decir si a esta cualidad de cambiar de imagen le añado mi pereza por afeitarme, la barba, y sobretodo la perilla suele ir apareciendo y desapareciendo como si del Guadiana se tratará. También es cierto que ya no me suelo dejar perilla tan asiduamente como antes, y la culpa de tal decrecimiento en este hábito casi periódico, la tiene la edad. ¿Qué tiene que ver la edad con dejarme barba?, pues muy simple, desde hace un par de años esta empieza a salir con demasiados pelos blancos, y estéticamente a mi no me acaba de hacer el peso. Por mucho que digan que las canas son atractivas, eso sólo cuela con el George Clooney y el Richard Gere, y no precisamente por su pelo blanco.

Si retrocedo unos cuantos años, más concretamente en mi época universitaria, la barba era señal de época de exámenes. Cuando llegaba el momento de parar las clases para empezar a examinarme, me dejaba el bello en la cara en forma de barba espesa. Como todo, también tenía su explicación, y es que en los primeros exámenes, debido a la dejadez por afeitarme, aparecí a mis primeras pruebas universitarias con ella. La cosa resultó, aprobé todos las asignaturas a las que me presenté, así como si de un ritual se tratará, cada convocatoria a final de cuatrimestre me la dejaba, y con ello llegaban los aprobados. He de decir, que en toda mi época universitaria, no suspendí ningún examen al cual me presente. Hay gente que le gusta pensar que iba preparado y por eso aprobaba, que va, la verdad es más simple, la barba me daba inteligencia (ya he soltado la chorrada del día al estilo pulpo Paul).

Pero mis cambios de look no sólo se quedaban en el pelo de la cara. Dos veces me teñí el pelo. El primer intento, casero todo hay que decirlo, al comprar el tinte rubio, y poseer mi pelo natural un color castaño oscuro, el resultado fue un poco penoso, ya que cometí el error de no desteñirlo con anterioridad. Poseo alguna foto pero mejor no mostrarla, pero la segunda recurrí a una peluquería y me hice mechas rubias. Aquí el resultado si fue mejor, y es el que podéis ver en la foto que acompaña este post.

Y porque cuento todo esto, por una simple razón. Hoy al comprar en el Mercadona la comida para subsistir los próximos días, me he detenido en la zona de tintes de pelo. Me ha hecho gracia recordar aquellos episodios de mi época universitaria, y porque no decirlo, me han entrado ganas de un nuevo cambio de look.

Una chica andaluza, el catalán y el IRC

Chit ChatHe de decir que llevo bastantes años por internet y porque no reconocerlo, llevo mucho tiempo navegando y chateando por gran parte de los sistemas aparecidos y desaparecidos en los últimos años. Quizás algunos recuerden que antes de que apareciera el boom de la mensajería instantánea a principios de este siglo, dónde su máximo exponente es el incombustible MSN Messenger o Messenger live como se llama en la actualidad, había un sistema que dominaba en Internet el concepto de hablar en tiempo real, era el IRC (Internet Relay Chat). Un protocolo de comunicación en el cuál mediante salas comunitarias permitía interactuar a los usuarios que se daban cabida en ese espacio virtual. Para los usuarios de habla hispana existía una red dentro de este protocolo, llamado IRC-Hispano que congregaba a todos los usuarios hispanohablantes.

A finales de la década de los 90, IRC era la forma habitual de chatear, no existía la Web 2.0, y toda la gente que quería hablar con los usuarios y abrirse a nuevas culturas, cosa difícil antes de la aparición de Internet, visitaba los canales de IRC-Hispano. Los canales locales eran utilizados por centenares de personas simultáneamente, mientras que los generalistas era a veces un caos por su aglomeración masiva. De esa época guardo grandes recuerdos, hasta llegue a hacer alguna quedada colectiva, y es por eso que alguna vez entro a IRC-Hispano. ¡Si! el protocolo IRC todavía existe, pero todo hay que decirlo, ya no hay tanta gente como antes, se podría decir que casi todo el mundo se ha ido a las redes sociales, dejando para nostálgicos o gente que no le gusta las nuevas tendencias, esos canales de chat. Yo a parte de nostalgia entro sobre todo cuando la Web 2.0 me agobia un poco. Me da la sensación de que al entrar en un canal de chat las cosas vayan más despacio, como si volviera a la Web 1.0, donde no había tanto movimiento y tanta información compartida, simplemente gente que quería hablar. Uno de los problemas (aunque tiene más ventajas que problemas la Web 2.0), es su ritmo, personalmente el afán de volver la web actual en una web en tiempo real hace que vivamos en una continua aceleración, y a veces me gusta bajarme para que las cosas se detengan por un momento, es una forma de reponer fuerzas para volverme a subir al caballo de la información.

Después de más de 10 años de chateo y visto grandes cosas y anécdotas, de las cuales destacaría por ejemplo, una chica que coleccionaba peces muertos, no le gustaba tirarlos al retrete. O aquel día que hable con una chica colombiana, que resulto ser la mejor amiga de la mujer de mi compañero de doctorado (ya me diréis cual es la probabilidad de acabar hablando con una persona de la otra punta del planeta con un solo grado de separación, y no los famosos 6 grados de separación que se necesitan según la famosa teoría, pues seguramente muy baja), se podría decir que ya nada me sorprende, he visto o mejor dicho, he leído de todo, y es por eso que difícilmente alguien me sorprende en Internet, bueno mejor dicho casi nadie me sorprende de forma positiva, ya que de negativa sí que de vez en cuando me llevo algún chasco. Pero he de decir que ayer me sorprendieron gratamente.

Ayer entré en el IRC-Hispano, quería hacer un post precisamente sobre la anécdota de la chica colombiana, pero debido a lo que sucedió ayer he decido cambiar el tema. Resulta que entre en el canal (concretamente el canal donde estaba era el de #mas_de_30) cuando hice la pregunta a una chica, ¿hola de dónde eres?, me dijo de Córdoba pero vivo en Málaga (si no recuerdo mal). Hasta allí se podría decir que normal, yo le contesté de Tarragona, y acto seguido empezó a escribir en catalán. Pensé, debe tener familia catalana, pues no, simplemente había salido en su pasado durante 2 años con un chico catalán, y ese había sido motivo suficiente para empezar a aprender catalán, bueno eso junto a que el chico/familia era de fuerte carácter catalán, le habían empujado a aprender nuestro idioma. Pero lo sorprendente de todo esto, es que de unos fines de semana que compartía con su chico, junto a leer libros en catalán, se puede decir que ha adquirido un catalán ciertamente correcto. No voy a decir que no cometía faltas o castellanismos, los cometo yo que soy catalanoparlante, pero lo más destacable es que la conversación iba fluida. Yo alguna vez he chateado en ingles, y reconozco que soy muy lento, porque primero pienso en mi lengua, luego traduzco al inglés y al final miro que tenga sentido gramaticalmente la frase, y eso al menos a mi me lleva cierto tiempo. Ella justifico el aprender el catalán por sentido común, y puso el ejemplo, “a que cuando vas a Francia, has de hablar en francés, pues si yo iba a Catalunya tenía de hablar en catalán, o al menos entenderlo”, ya que me reconoció que le hacia un poco de vergüenza hablarlo delante de mucha gente. Después de más media hora hablando en catalán, me pidió que cambiáramos a castellano, ya que le resultaba mucho esfuerzo escribirlo, y quizás pensaba que la conversación no era del todo fluida, cosa que ya he dicho antes no era la impresión que me daba a mí. Así que a partir de allí lo seguimos haciendo en castellano, ya que a mí no me importa a hacerlo, y era lo que me esperaba al decirme que era andaluza.

Pero vamos a ser sinceros, esta forma de pensar no es la habitual, y mi ciudad es un claro ejemplo de ello, ya que hay gente que lleva más de 30 años y todavía no saben decir “pa amb tomàquet”, cada uno que saque sus conclusiones si eso es correcto o no. He nacido en una zona donde tengo la gran suerte de dominar dos idiomas, y no entiendo porque todavía hay gente que eso lo ve como un problema. Sin querer entrar en política, que ya sabéis que no me gusta, el hablar el catalán no es una forma de estar en contra de nada, ni buscar fantasmas y cosas raras que a veces oímos en la televisión, no señores, la diversidad cultural es riqueza y no pobreza de un estado. Es una lástima que en tiempos que corren me sorprenda que una chica andaluza quiera aprender catalán por el simple hecho de venir a Catalunya, pero si, por desgracia me sorprende, y espero que algún día alguien me explique ¿por qué?.

Facebook, algo más que un pasatiempo para mí


Hace ya unos cuantos meses os comenté en este blog, mi intención de realizar un nuevo proyecto dentro de una red social. Pues hoy después de 3 meses desde que este proyecto viera la luz, hoy quiero presentarlo en público. Pensaréis, como es que he tardado tanto tiempo, pues por una razón muy simple, quería saber hasta que punto el poder de la red social es tan grande como dicen todos los medios, ya que sin hacer apenas promoción, ni publicidad, quería saber que rápido o lento se conseguía propagar la web dentro de la misma. El proyecto que os presento hoy es FBcat, una página alojada dentro de Facebook, que intenta sacar punta a todo el universo de esta red social, que poco a poco va haciéndose un hueco cada vez más grande dentro de Internet. Además otra de las razones por la que la presento en mi blog es porque ya se podría decir que he cerrado una primera etapa y por tanto me siento con ganas de presentarla.

¿Porque hablar de Facebook?, pues muy simple, me encanta, me tiene totalmente fascinado. Después de 3 años (o más, la red no da el dato de cuando una persona se suscribió) de pertenecer a la red social, y de pasar tiempo en ella, probando y probando todo lo inimaginable, a la gente le doy la sensación de que conozco y entiendo del funcionamiento de Facebook. Más que entender, diría yo que tengo muchas horas invertidas dentro de la red social, por lo que cuando una cosa te gusta e inviertes horas, las ideas surgen de forma fácil y por tanto porque no dejarlo plasmado en una web.

Después de 3 meses de trabajo, esta página tiene 347 usuarios suscritos a ella, y lo que yo personalmente valoro más, es que la interacción con los usuarios, comentarios, me gusta, ya suelen ser bastante habituales en la página. Pero de que va este proyecto, pues muy simple, es una página que intenta hablar y sacar rendimiento a los perfiles de Facebook, entrando básicamente en describir la gran inmensidad de aplicaciones que existen, pero con la particularidad de que las aplicaciones puedan aportar contenido a los usuarios. Si a esto le añadimos que la realizo en catalán, se podría decir que desde el punto de vista del marketing es un 0. ¿A quien le interesa sacar rendimiento a Facebook, cuando la mayoría quiere jugar en la red social?, y encima pudiendo ampliar el mercado haciéndolo en español, o incluso en inglés, ¿por qué me decanto por el catalán, donde seguramente llegaré a menos gente?. Pues supongo que la respuesta es muy simple, nunca he hecho nada convencional, así porque empezar ahora, además a mi personalmente lo que me gusta de Facebook es la posibilidad de convertirlo en un perfil de lifestreaming, como escribí en su momento en mi proyecto bandera. Y lo del catalán es muy simple, me apetecía hacer algo en mi lengua materna, y además da la casualidad que páginas similares a las mías existen en otros idiomas, pero difícilmente hay una igual en catalán. Pero si a todo esto le añadimos que el proyecto se realiza íntegramente dentro de Facebook, si habéis oído bien, ni en Wordpress ni blogger ni similar, seguramente la hace un proyecto al menos porque no decirlo un poco atípico.

Porque digo que cierro la primera etapa, porque después de varios meses, considero el proyecto medianamente sólido como para decir a la gente que es mío. Si además a todo esto, le añadimos, a que la semana pasada me invitaron a asistir a una charla sobre Facebook en Vila-seca, para hablar de la red social, se podría decir que el primer paso ya esta dado. Hay que decir que la asociación que me invito para hacer la charla, son unos amigos que les doy bastante la brasa con la red social, y es por eso que debieron considerar que tengo un discurso más o menos particular sobre este fenómeno de masas que es Facebook.
He de decir que este proyecto, FBcat, es el primero y único que he creado hasta la fecha que tiene fecha de caducidad, un día explicaré todos los proyectos que he realizado durante estos 10 años que llevo haciendo webs, que ya han sido unos cuantos. Porque digo que tiene caducidad, pues por una razón muy simple, Facebook tarde o temprano, sea dentro de un año o de diez, dejará de tener éxito, por lo que vendrán nuevas webs para investigar y nuevas inquietudes por mi parte. Pero la segunda razón y principal, es que tal como tengo planteada la web en la actualidad, actualización casi diaria, es mentalmente muy cansado. Cuando intentas evitar el copiar y pegar, e intentas escribir todos los contenidos que llenan la web de tu propia cosecha, el mantener durante mucho tiempo este ritmo es complicado. La explicación de las actualizaciones casi tan seguidas, es porque si no me doy prisa, quizás antes de que explique alguna cosa que tengo en la mente, pase de moda o simplemente no tenga interés para la comunidad de Facebook. Es por eso que estoy escribiendo tan seguido para al menos juntarme antes de final de año con suficiente material como para tener una recopilación bastante interesante de Facebook, y quien sabe quizás alguien le interese dicha recopilación. Sera entonces cuando seguramente de por terminada la web, al menos como esta pensada ahora, y a partir de entonces será cuestión de embarcarme en nuevos proyectos, o simplemente un cambio en la estrategia que tengo marcada ahora. Curioso lo mío, en un mismo día anuncio el principio y el fin de una web.

Los recuerdos de la mente

Corría el año 93 y me disponía a empezar mis estudios universitarios. No tranquilos no os contaré mis experiencias durante mis años académicos, eso quizás sea el contenido de otro post, sino que os quiero contar otra cosa.

Quien haya estudiado una carrera sabe que parte de la vida social que se realiza durante el periodo académico, se lleva en el bar de la facultad. Si, donde se cuece y se mueve todo el ambiente universitario se desarrolla en gran medida entre cervezas y grandes partidas de cartas. Siempre hay excepciones, y en todas las promociones hay gente que se pasa el tiempo en la biblioteca estudiando, pero yo no era de esos, para que mentiros.

Pero a parte de charlar con los amigos y jugar al mus, que por cierto nunca acabe de entenderlo demasiado, había una cosa que me hacia ir al bar durante los dos primeros años de carrera con otras expectativas, y era que nuestra hora de almuerzo coincidía en horario con los estudiantes de Formación Profesional de análisis clínicos, sino recuerdo mal, que también estudiaban por aquel entonces en la antigua Universidad Laboral. No hace falta decir que la mayoría de estudiantes de aquella promoción de FP eran chicas, por lo que su coincidencia en el bar siempre era agradecida por todos los asistentes en el bar. Yo entre toda esa juventud, por razones que supongo nunca entendí, y que todavía no entiendo ahora, me fijé en una chica, no era la más guapa seguramente, ni tampoco la que captaba la atención de todos mis compañeros. Siempre esperaba ver aquella chica al entrar al bar, ¿por qué razón? pues no lo sé, porque nunca le dije nada, simplemente su cara me atraía entre la multitud. Incluso después de varios años, apareció su cara en el Diario de Tarragona, en aquella sección donde unos amigos te ponen una foto tuya y te felicitan el aniversario. Después de un largo tiempo, donde la chica era conocida como la del bar, supe su verdadero nombre, porque allí aparecía en el Diario. Su nombre era Silvia, y aunque hayan pasado más de 15 años, sigo acordándome de su nombre como el primer día, y es más, seguramente reconocería su cara si la volviera a ver ahora, porque sigo teniendo en mi mente los rasgos de su cara.

Que quiero explicar con todo este texto, no, no quiero contaros que estoy enamorado de esa chica, aunque quizás lo parezca, simplemente quiero poner de manifiesto que el cerebro humano, al menos para mi, es imprevisible. Nos acordamos a veces de cosas insignificantes, o detalles que nos han pasado en la vida, y que sin querer están ahí en la mente pese a pasar años y años, permaneciendo intactos aunque vayamos generando nuevos recuerdos. Y segundo, que me gustaría que alguien me explicara, como es que nos fijamos en una cara y no en otra. Como ya dije, aquella chica seguramente no era la más guapa de todas ellas, pero eso no me impedía que fuera lo primero que captarán mis ojos al entrar por la puerta. Hacer la prueba, coger una fotografía con 20 caras y seguramente sin querer, os fijareis en alguien primero. Después analizar a todas las personas de esa foto, y seguramente llegaréis a la conclusión de que la persona escogida no era la más destacable o bella, pero fue lo primero que observasteis de la misma, y si comparáis con vuestros amigos, ellos seguramente se decantaron por otras personas. ¿Amor a primera vista?, quizás sea eso,  o a lo mejor es todo más simple, y es que nunca sabemos por lo que nos decantaremos al observar nuestro alrededor. Como diría el anuncio de televisión, el ser humano puede ser extraordinario.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...